1 oct. 2008

Swoopo Ataca de Nuevo

Estaba yo buscando por la red una videoconsola para mi hijo cuando, a través de un anuncio en la prensa electrónica, di con un sitio de subastas "Swoopo". Lo miré durante un rato y vi que se remataban productos a buen precio, por lo que pensé que podría ser un buen lugar para comprar la videoconsola.
Para poder participar en las subastas de Swoopo era necesario estar dado de alta, por lo que me registré. Posteriormente había que comprar lo que ellos llaman "Bids" para poder pujar en las subastas y, aunque con cierto mosqueo, los compré. Durante un rato estuve mirando los productos y cuando encontré lo que buscaba, pujé por él. Evidentemente había otros supuestos compradores que también pujaban. Con cada puja se incrementaba el tiempo para el remate final (¡qué mosqueo!) y cuando se me terminaron los "bids" ¡qué casualidad!, ya nadie más pujó y se lo llevó (supuestamente) el que hizo la siguiente puja. ¿Se nos terminaron a todos a la vez? Simultáneamente, otras videoconsolas de iguales características eran rematadas a precios ridículos. A pesar del mosqueo, volví a comprar más "bids" en Swoopo para intentarlo una segunda vez. Esperé a que alcanzase un precio razonable y volví a pujar. En esta segunda ocasión daba la impresión de que también pujaba otro incauto como yo. Evidentemente volvió a pasar lo mismo, con la diferencia de que este otro incauto tenía más "bids" que yo. La puja subió por encima de lo razonable, hasta que, me imagino, esta otra persona se cansó o se quedó sin "bids". A continuación, como es lógico, me borré del lugar de estafas, perdón, de Swoopo.
Es evidente que se trata de una auténtica estafa. Han creado un sistema automático que puja, con nombres de usuarios ficticios, por todos los artículos subastados, de tal manera que, cuando se alcanza un precio determinado, si no hay ningún verdadero comprador, se interrumpe, y si lo hay, incrementa indefinidamente la puja en los últimos segundos. Total, que nadie se lleva nada salvo Swoopo.
Está claro que es sumamente difícil demostrar la estafa. Pero que existe... es indudable.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo que no llego a entender es como no veis el timo solo entrar. Dos minutos me ha costado verlo a mi, solo dos minutos para ver que la mayoria de los pujadores no se comportan normalmente, que pagar para pujar mas de lo que pujas es absurdo, que ganar una subasta cuesta un riñon... y que si no ganais (lo mas probable) perdeis los dos riñones. Si quereís regalar dinero, darselo a alguien que lo necesite o mejor tirarlo a la basura, que es practicamente lo mismo.